PRESENTACIÓN

El crecimiento de los niveles de pobreza y la profundización de las desigualdades sociales son problemas lacerantes que apelan a la conciencia de las sociedades nacionales en todos los países. Ante el asombro causado por el ímpetu de la permanente revolución tecnológica y por la multiplicación de los fenómenos de globalización, y frente a los entusiasmos y desafíos de la democratización creciente, persiste un evidente desencanto con la limitada capacidad de los Estados para asegurar niveles básicos de bienenestar a todos sus ciudadanos.

De nuevo, se ha destacado la necesidad de atender al desarrollo de los recursos humanos como estrategia fundamental para crear condiciones favorables al éxito de medidas encaminadas a superar la pobreza. Desde diversas perspectivas, se ha vuelto a poner de relieve la urgencia de atender las necesidades educativas de la ciudadanía como condición necesaria para sostener el dinamismo económico y alentar la participación social.

Puede afirmarse que existe unanimidad en la afirmación de la educación como un derecho de todos. Sin embargo, en los países del hemisferio, la educación se destaca —según lo señala Pablo Latapí— como uno de los actores principales en el escenario de las desigualdades. Todavía no se ha consumado una educación básica para todos y persisten notorarias diferencias en los recursos, los procesos y los resultados que caracterizan a la educación en distintos sectores sociales.

El Dr. Latapí es reconocido internacionalmente como uno de los investigadores que con mayor lucidez y constancia ha explorado los términos de la paradoja planteada por el desarrollo de la educación a la luz de la pobreza: mientras que se le reconoce como derecho universal y como palanca fundamental del crecimiento económico, las limitaciones a su acceso y las disparidades en su calidad la sitúan como finalidad necesaria de la justicia y como basamento mínimo de la supervivencia. Como fundador, director e investigador emérito del Centro de Estudios Educativos de México, y como formador y mentor de investigadores y educadores, el trabajo del autor ha servido como referencia necesaria para explorar las relaciones entre educación y justicia.

La colección de escritos que se incluye en esta obra ofrecen una perspectiva histórica, pues abarca un período de más de veinte años. Sin embargo, puede afirmarse que el sentido fundamental de los aportes en ella contenidos, es de una actualidad permanente. Más allá de los datos numéricos y de los esquemas explicativos, los textos presentados constituyen un llamado al ejercicio ético y a la responsabilidad social.

Para el Departamento de Asuntos Educativos de la Secretaría General de la OEA, a través del Proyecto Multinacional de Educación Básica (PRODEBAS), constituye una satisfacción y privilegio el poner al alcance de los lectores de las Américas esta nueva obra de Pablo Latapí.

 

Leonel Zúñiga