<<Biblioteca Digital del Portal<<INTERAMER<<Serie Educativa<<Educación para un futuro sostenible en América Latina y el Caribe
Colección: INTERAMER
Número: 67
Año: 1999
Autor: Eloísa Trellez Solís y Gustavo Wilches Chaux
Título: Educación para un futuro sostenible en América Latina y el Caribe
La función pionera de la educación ambiental
Muchas de las innovaciones pedagógicas forjadas en América Latina
y el Caribe, ya mencionadas en el documento del PNUD citado, hacen referencia
a experiencias en el campo de la educación ambiental. Algunas de ellas han sido
desarrolladas dentro del marco de la educación formal, en escuelas urbanas y
rurales (en muchos casos pertenecientes a sectores de bajos ingresos), mientras
otras se han desarrollado desde la educación no formal, impulsadas por organizaciones
no gubernamentales o por instituciones del Estado.
Una característica común a la mayor parte de las experiencias de educación
ambiental, es su vinculación estrecha con protagonistas y procesos de la
vida real. En el contexto de la educación formal, la educación ambiental
ha contribuido de manera importante, aunque no exclusiva, a reducir los muros
que separan a la escuela de la realidad social y natural circundante. Al mismo
tiempo, las innovaciones en el ámbito de la educación no formal han presentado
el proceso de desarrollo como una experiencia de aprendizaje y enseñanza mutuos
entre todos los actores sociales, incluida la naturaleza como escenario y como
actor. Aunque con variantes, la educación ambiental se ha entendido a sí misma,
en general, como una educación por procesos y sobre procesos.
El enfoque de proceso permite incorporar la variable tiempo en el análisis de
la realidad, y aporta un sentido de flujo permanente y de continuidad a la aproximación
analítica.
La educación ambiental ha avanzado con éxito no solamente en el intento de
minimizar las barreras que impiden la comunicación entre las distintas áreas
del conocimiento, sino también en la construcción de puentes entre distintas
disciplinas y formas de conocimiento. Además ha asumido el reto de la democratización
del conocimiento científico y la recuperación, comprensión y valoración de los
saberes tradicionales. Así mismo, la educación ambiental se ha propuesto expresamente
incorporar las dimensiones afectiva y sensorial como indispensables para poder
aprender y aprehender el mundo de una manera holística.
Reto para el futuro
- Prepararnos desde ahora para evitar la dicotomía entre una educación para el desarrollo sostenible y una educación que le siga sirviendo a lo que ha demostrado ser una concepción no sostenible del desarrollo, lo cual, en términos de su aporte a la sostenibilidad, sería simplemente una mala educación. La educación ambiental debe aportarnos con las claves necesarias para alcanzar esa educación universal de calidad, formación buena y para todos de que habla el PNUD.