<<Biblioteca Digital del Portal<<INTERAMER<<Serie Educativa<<Educación para un futuro sostenible en América Latina y el Caribe
Colección: INTERAMER
Número: 67
Año: 1999
Autor: Eloísa Trellez Solís y Gustavo Wilches Chaux
Título: Educación para un futuro sostenible en América Latina y el Caribe
RESUMEN
EJECUTIVO
Este documento, preparado
conjuntamente por la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), presenta una
visión del proceso de construcción, en América Latina y el Caribe, de los conceptos de
desarrollo sostenible y de la educación para el logro de dicho desarrollo. Parte del
convencimiento de que, en el avance hacia la sostenibilidad, se requiere comprender mejor
y adecuar los conceptos de base, en función de las características naturales,
culturales, sociales y económicas de nuestros pueblos, así como clarificar el tipo de
desarrollo que queremos, tomando como referencia los errores de las estructuras sociales
actuales y los necesarios cambios que deben ser efectuados para reorientar
adecuadamente los procesos.
El documento cita y analiza los
principales compromisos para el cambio que se han suscrito en el mundo en los últimos 25
años con relación a la sostenibilidad, y la forma como se ha reaccionado frente a ellos
en esta región, de la cual han surgido las bases del pensamiento ambiental
latinoamericano. Igualmente, se mencionan los procesos de educación ambiental
realizados en esta parte del mundo, y la forma como han evolucionado hacia la comprensión
de una nueva racionalidad fundada en relaciones armoniosas entre la sociedad y la
naturaleza.
Al tratar los nexos entre la
educación y el desarrollo sostenible, se abordan los principales puntos de convergencia
entre ellos y el papel que debe desempeñar la educación, como motor de los procesos de
desarrollo, frente al reto actual de construir una sociedad sostenible. El eje de las
reflexiones gira en torno a varios elementos: la responsabilidad intergeneracional, la
sostenibilidad como sistema, la visión de proceso del desarrollo sostenible, los
indicadores que se deben construir para evaluar ese proceso y las preguntas que pueden
ayudar a evaluar la sostenibilidad, los indicadores subjetivos de la calidad de la vida y
la necesidad de diseñar y ejecutar estrategias que acerquen los propósitos a las
realidades concretas.
La educación para el
desarrollo sostenible se plantea en el marco regional de América Latina y el Caribe, en
su relación estrecha con la biodiversidad que caracteriza la región y sus
manifestaciones culturales, étnicas, ecosistémicas, de especies y de recursos
genéticos, e incluso de visiones, historias y conflictos. El desarrollo sostenible para
la región, sólo puede concebirse y diseñarse sobre la base de esta biodiversidad,
comprendiéndonos a nosotros mismos en función tanto de los procesos naturales como de
los procesos culturales de los cuales somos parte y resultado.
En América del Norte, la
educación para el desarrollo sostenible debe evaluar el balance apropriado que debe
encontrarse entre el crecimiento económico, por un lado, y la distribución del ingreso,
por el otro, como un medio para alcanzar una mayor equidad social. La definición
culturalmente predominante del éxito, como el acceso a los bienes materiales y de
servicio, con un gran énfasis en el consumo, también debe ser re-examinada.
En este contexto, la educación
debe priorizar el intercambio de saberes, el aprovechamiento de las capacidades para
comunicarnos entre nosotros y con el entorno, el desarrollo de sensibilidades y la
revalorización de las formas de conocimiento y de relación.
Todo ello, en un marco ético
que nos sitúe en la vía de la sostenibilidad, en una dimensión de análisis que
articule las concepciones globales con las realidades locales y defina pautas de equidad
de género, interétnica e intergeneracional.
Para que el proceso de
construcción de una sociedad sostenible avance de manera concreta en la región, es
preciso profundizar algunos elementos tanto teóricos como prácticos, en su relación
directa con las acciones educativas y con las metas de la sostenibilidad.
Se propone entonces fortalecer
y ampliar el concepto, la práctica y el ámbito de aplicación de la educación ambiental
para el desarrollo sostenible, establecer espacios reales y mecanismos de participación
de todos los sectores y actores de la comunidad, partiendo de las realidades locales, e
impulsar procesos que logren educarnos a todos en un nuevo concepto y en una visión
integral, compleja e interdisciplinaria de la vida en todas sus manifestaciones.
La transformación
requiere, igualmente, de estrategias en el campo del pensamiento, de la organización y la
participación, y de la acción, para lo cual el documento presenta un conjunto de
propuestas de operacionalización y diversas acciones que pueden y deben ser llevadas a
cabo desde los Ministerios y Secretarías de Educación de las Américas, con la vinculación de otros sectores y con la
participación de las comunidades, a nivel local, nacional, subregional y regional.